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Foto: athriftymrs |
Continuamente en nuestro vivir diario, nos enfrentamos a múltiples situaciones en las que somos clientes o proveedores, roles que asumimos en uno u otro sentido casi sin darnos cuenta y que son fundamentales en el intercambio de bienes y servicios de la economía, un espacio relevante y también relacional que nos ocurre en el convivir como seres humanos. En ese espacio, es natural que ocurran desencuentros en la conversación entre clientes y proveedores que pongan de manifiesto nuestras diferencias, cuando los productos o servicios no han sido de entera satisfacción. ¿Qué decimos cuando el servicio no nos complace? ¿Cómo nos sentimos cuando el producto no es lo que esperábamos?.